Por qué no hay una cifra única
En internet encontrarás anuncios que prometen cantidades concretas al mes. Desconfía. Dos tarotistas con la misma tarifa pueden ganar cantidades muy distintas según sus horas, su canal y su clientela. Además, la mayoría trabaja a comisión: si no hay consulta, no hay ingreso.
Quien te da una cifra cerrada sin conocer tu disponibilidad ni tu experiencia te está vendiendo algo. Lo honesto es explicar la fórmula y dejar que cada persona ponga sus números.
Rango orientativo real de las personas que trabajan con Tarot Trabajo: [DATO A COMPLETAR POR EL PROPIETARIO].
La tarifa: por minuto o por sesión
Hay dos formas habituales de cobrar al consultante.
Por minuto. Es lo normal en el tarot telefónico y en muchos chats. El consultante paga por el tiempo que dura la consulta y tú recibes una parte de cada minuto. Tu ingreso depende directamente de los minutos atendidos.
Por sesión. Es más frecuente en videollamadas y consultas reservadas. Se acuerda un precio por una duración fija. Da más previsibilidad, pero exige que el consultante reserve con antelación.
En una agencia, la tarifa al público la fija casi siempre la plataforma. Lo que tú negocias, o aceptas, es qué parte te llega.
Las horas conectadas y las horas atendidas
Este es el punto que más confunde a quien empieza. Estar en línea no es lo mismo que estar atendiendo. Puedes pasar una hora disponible y atender solo una parte de ella. Lo que cuenta para tu ingreso son los minutos de consulta, no los de espera.
Por eso importan dos cosas:
- En qué franjas te conectas. Hay horas con mucha más demanda que otras. Suelen concentrarse en la tarde, la noche y el fin de semana, cuando la gente tiene tiempo y está a solas con sus preocupaciones.
- La constancia. Un horario reconocible ayuda a que quien quiere repetir te encuentre. Conectarse a ratos sueltos y distintos cada semana dificulta la fidelización.
Pregunta siempre a la agencia cómo reparte las consultas entre quienes están conectados: por orden, por valoración, por elección del consultante o por otro criterio.
La fidelización
A medio plazo es el factor que más pesa. Un consultante que queda contento vuelve, y en muchas plataformas puede pedir que le atiendas tú. Eso significa consultas que no dependen del reparto ni de la suerte.
La fidelización no se consigue alargando llamadas ni dejando la lectura a medias para que la persona vuelva. Se consigue al revés: siendo clara, útil y honesta, y dejando que la persona se vaya con algo que le sirve. Quien se siente manipulado no repite, y además lo cuenta.
Algunas costumbres que ayudan:
- Empezar la consulta centrando la pregunta, en lugar de tirar cartas sin rumbo.
- Decir también lo que no ves o lo que no puedes saber.
- Cerrar con un resumen claro y, si procede, un consejo práctico.
- Recordar el contexto cuando alguien vuelve.
La comisión de la plataforma
La agencia o plataforma se queda una parte de lo que paga el consultante. A cambio asume el coste de conseguir consultas, la tecnología, el cobro y la atención al cliente. El porcentaje varía mucho de una empresa a otra.
Antes de aceptar, pide por escrito:
- Qué cantidad o porcentaje te corresponde por minuto o por sesión.
- Si esa parte cambia según el canal, la franja horaria o el volumen.
- Cada cuánto se liquida y por qué método.
- Si hay un importe mínimo para cobrar.
- Qué ocurre con las consultas impagadas o reclamadas por el consultante.
Condiciones de liquidación de Tarot Trabajo (parte del tarotista, periodicidad y método de pago): [DATO A COMPLETAR POR EL PROPIETARIO].
Si una agencia no quiere darte estos datos por escrito, es una señal de alerta. Tienes más en la guía sobre cómo evitar agencias de tarot fraudulentas.
Gastos e impuestos: lo que queda de verdad
Lo que te liquida la plataforma no es lo que te queda. Tienes que descontar:
- Impuestos y cotizaciones. Dependen de tu país y de tu situación. En muchos casos tendrás que darte de alta como trabajador por cuenta propia.
- Material. Conexión a internet, auriculares, móvil u ordenador.
- Gestoría, si la contratas.
Esta guía no es asesoramiento fiscal. Consulta a un profesional antes de empezar a facturar.
Cómo hacer tu propia estimación
Puedes calcular un escenario realista con esta cuenta:
Ingreso estimado = minutos atendidos al mes × lo que recibes por minuto − gastos e impuestos
Para rellenarla con datos reales, pregunta a la agencia cuál es tu parte por minuto y cuántos minutos atiende de media una persona con tu disponibilidad. Haz la cuenta con un escenario prudente, no con el mejor mes posible. Y ten presente que los primeros meses son casi siempre más flojos, porque todavía no tienes consultantes que repitan.
Si quieres entender mejor el canal telefónico, donde el pago por minuto es la norma, lee cómo trabajar en líneas de tarot telefónico. Y si ya lo tienes claro, puedes enviar tu solicitud.